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El consejero de Salud califica de "difícil de superar" la situación vivida hoy en el CISNS porque la ministra está "alarmantemente sola", pero sigue empecinada en buscar culpables de la huelga de médicos "fuera de su espejo"
El consejero de Salud cántabro, junto a varios de sus homólogos en otras comunidades autónomas, a su llegada al pleno del CISNS, celebrado hoy en Madrid para abordar el Estatuto Marco (Foto: Gobierno de Cantabria)
Santander – 10.06.2026
Cantabria, unida hoy con el resto de comunidades autónomas, exige a la ministra de Sanidad, Mónica García, que asuma, de una vez por todas, su "intolerancia e incapacidad" para resolver problemas que afectan gravemente a los ciudadanos.
Así lo explicado el consejero de Salud, César Pascual, al término del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), convocado de urgencia para abordar todo lo relativo al Estatuto Marco, que mantiene en pie de guerra a los médicos de toda España, que ya han programado una nueva semana de huelga nacional a partir del próximo lunes.
Durante el encuentro, que Pascual ha calificado de "difícil de superar", se ha puesto de manifiesto que la ministra está "alarmantemente sola", lo que responde a una combinación de factores.
En primer lugar, ha dicho pascual, "porque ha perdido a quienes originaron el conflicto, ya que los sindicatos médicos llevan meses rechazando el texto, mantienen las movilizaciones y siguen exigiendo cambios sustanciales, especialmente en materia de representación propia, jornada, guardias y reconocimiento profesional".
En segundo término, ha añadido, porque incluso el acuerdo que firmó ha mostrado "graves fisuras" y los sindicatos firmantes están ahora en claro desacuerdo. "El Ministerio logró un pacto con CCOO, UGT, CSIF y SATSE-FSES en enero, pero se ha quebrado por los cambios en el proyecto".
A esto se añade que, una vez más, lo vivido hoy, ha dicho Pascual, roza el esperpento, ya que la ministra de Sanidad, Mónica García, lejos de retractarse, ha decidido dar "un paso más" en este conflicto.
"Después de meses ignorando las advertencias de las comunidades autónomas, despreciando las observaciones técnicas y negándose a escuchar a los profesionales, ahora pretende erigirse como la persona que tiene la solución".
De hecho, para el titular de Salud cántabro, es la misma ministra, "que sistemáticamente se niega a escuchar y que ha provocado este gran incendio, la que quiere ahora ponerse el casco de jefa de bomberos". García es la única responsable política que ha llevado al sistema sanitario "al límite" con una confrontación "sin precedentes". Ahora, ha subrayado, no puede aparecer como mediadora en un problema "que ella misma ha creado".
"No es un intento sincero de resolver el conflicto"
Durante su intervención, Pascual ha recordado que no han sido las comunidades autónomas quienes han redactado el Estatuto Marco, un texto que ha generado el rechazo frontal de las organizaciones médicas. "Tampoco hemos despreciado durante meses las demandas de diálogo de los profesionales, ni somos responsables de que, incluso, organizaciones sindicales que respaldaron inicialmente el acuerdo hayan acabado rechazándolo al comprobar el alcance real de sus consecuencias".
Por eso, para el consejero resulta, como poco, sorprendente asistir ahora a un ejercicio de imaginación política, en el que quienes advirtieron del problema son presentados como responsables del mismo, mientras quien lo provocó pretende convertirse en su salvadora.
Tal es así que la reunión convocada hoy no es, a su juicio, un intento sincero de resolver el conflicto. "Más bien parece una intentona para repartir culpas, trasladar responsabilidades y buscar copartícipes involuntarios para un fracaso que tiene un origen perfectamente identificable". Y, eso, ha subrayado Pascual, no lo vamos a consentir.
"Porque cuando un proyecto normativo consigue algo tan excepcional como unir en su rechazo a sindicatos médicos, organizaciones profesionales, sociedades científicas y a buena parte de las comunidades autónomas, quizá el problema no esté en quienes discrepan".
El conflicto tiene nombre y apellidos
Por último, Pascual se ha sumado a múltiples voces que insisten en que el conflicto tiene una dirección política y una autora conocida, con nombre y apellidos. Entonces, "quizá el problema esté en quien se niega a escuchar".
El Gobierno de España -ha reconocido el consejero- tiene pleno derecho a impulsar las reformas que considere oportunas. "Lo que no puede pretender es que las consecuencias de sus errores las asuman otros". Si la ministra quiere soluciones a este conflicto, el primer paso es muy sencillo: dejar de buscar culpables fuera del espejo, ha recomendado Pascual.
"Ni las comunidades autónomas redactaron este Estatuto, ni provocaron este conflicto, ni, por supuesto, van a aceptar convertirse en el chivo expiatorio de una gestión política que ha demostrado una preocupante mezcla de soberbia, improvisación y falta de diálogo". En definitiva, la reunión de hoy ha sido una pantomima diseñada para enjuiciar a los inocentes y absolver a la responsable.